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Sangre de Mayo

>> jueves, 22 de enero de 2009

Llámenme como quieran, reúnan para mi cadavérico rostro un sinfín de improperios después de leer lo que aquí escribo. Viendo “Sangre de Mayo” he podido guiarme tras un largo periodo de soltería con ese verdadero sentimiento que me une como español, orgulloso de mi país que un día decidió levantarse en armas para defender lo que se nos quiso arrebatar por capricho y ansias de poder. No quiero que las disputas políticas enturbien el mensaje que aquí quiero transmitir, no quiero que se hable de tal estética, tal trato a un hecho o tal ambientación. Es un proyecto, a fin de cuentas, el que ha querido llevar Garci, ambicioso. Repito: yo no soy aquel jovencito guerrero que muchos piensan, ni trato de confundir a las masas con torpes argumentos de joven idealista, pues me considero con los pies en la tierra y creo juiciosa mi opinión respecto a ciertas utopías que reinan en el hombre y que van desapareciendo conforme este va alcanzando años. El dos de Mayo fue un suceso que no debemos de olvidar, pues puso de acuerdo a toda España dejando de lado rogativas de comunidades. Todos sabían que había que vencer a la Francia de Napoleón, que el pueblo era el único que podía detener el avance imparable de algo que ni el rey estaba dispuesto a impedir. Él mismo, Fernando, era una mala réplica del hermano de Pepe Botella (y después se vio que era un lobo con piel de cordero como tantos que pasaban en caballo vestidos de gabachos y mamelucos). ¿Está mal visto que ser patriota? Desde luego prefiero ver esta historia que la de los Girasoles ciegos de Cuerda, pues a diferencia de esta en la que yo paso a remitir hasta los religiosos eran buenas personas (no toda la gente de fe es lasciva ni maligna). ¿Qué Goya retrató a la Santa Inquisición? Bien, pero también retrato a un fraile ante el pelotón de fusilamiento, pues a él también le interesaba todo aquello (vaya, parece que se puede ser hombre de Dios y buena persona). Los Girasoles Ciegos atacan a la patria, mientras que Sangre de Mayo nos enaltece (aunque no sé qué opinará de esto el gobierno de Sarkozy). Sangre de mayo es compacta tato en trama como en actores (de primer plantel siempre). Sangre de mayo es una esencia y no una técnica, es un testimonio y no un detective en búsqueda del oso de Berlín. Eso es todo. Ahora grítenme “fascista”, “anti-demócrata” o lo que les salga del firulete. A mí plan, pues serán ustedes los que ataquen la libertad de expresión. Espero que comenten con juicio y no con insultos para rebatir mis argumentos.
22 – 1 - 09

1 comentarios:

Anónimo 22 de enero de 2009, 15:39  

Alejandro:¡Cabrón!, ¡maricón!, ¡gitano!
x:eeeh...
A:¡Qué dices gilipollas!
x:Creo que se ha equivocado, este el post de "Sangre de mayo".
A:Como si es el de tu puta madre.
x:Quiero decir que aquí no se usan esa clase de improperios.Sí le valdrían, por ejemplo: reaccionario, conservador, derechista,fascista, ultramontano,carca...
A:Que te den por el culo a tí, a tu madre,a los mariprogres y al atletista de los cojones del Garci.Me largo con viento fresco¡Iros a la puta mierda!

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