Portfolio

Visita nuestro Blog de Arte

REINVENCIÓN DEL AMOR

>> domingo, 25 de octubre de 2009


El amor hay que reinventarlo.
El otro día, fui paciente y generoso como no lo había sido nunca.
La pregunta es la siguiente:
¿Habría sido de igual forma con ella que con cualquier otra persona? (amigos, gente querida…)
De lo que puede deducirse:
¿Soy acaso una persona interesada?
Entonces, recuerdo una máxima:
“Cuando doy algo a alguien lo hago sin esperar nada a cambio”.
¿El amor tiene algo de egoísta?
No. Creo que no es este el caso.
Cuando se quiere a alguien, se deja de ser muchas veces para entrar en la piel del otro, para tratar de comprenderle, para tratar de ser con él un solo ser.
Lo mejor de cada persona sale a flote, el individuo vuelve a creer en el género humano, conserva un hálito de esperanza.
Uno siempre se redescubre a sí mismo cada vez que se enamora.
Es bello reinventar el amor.
Es bello reinventarse a sí mismo
Reinventar la realidad que nos rodea.
Cambiar la realidad que le rodea al otro ser que se ama. Para esa persona también la vida cambia en su punto de vista.
A mí me encanta reinventar mi vida y la de la otra persona, hacerla de verdad interesante, bordarla de un tejido mágico, pintarla de trampantojos.
Nos empeñamos en vivir en un sueño, en no despertar, en creer que la vida es así, como nosotros la disfrazamos.
Todos los días hay que reinventarla.

¿Qué es el amor?

El amor es esa cosa que llega y que te trastorna, que te hace pensar en los tiovivos, casi olvidados… que te vuelve más ligero.
El amor es de esas cosas que todavía valen la pena y de la que no se cansa nunca uno.
El amor es alegría o, lo que es lo mismo, pérdida u olvido del dolor… aunque a veces no se pierde ni se olvida, sino que se esconde y espera a la vuelta de la esquina, escondido, como diciendo: “La felicidad tiene los días contados”… ¿Y qué si es más efímera que otras cosas? ¡La verdad es que, a veces, para nosotros, parece durar el doble que otras cosas realmente!

¡Qué intensa es la alegría!
¡Qué digno es el amor!
¡Qué necios nosotros cuando tratamos de aferrarnos a la tristeza porque con ella nos creemos felices!
¡Qué acto masoquista más extraño!
Hay quien solo con la tristeza puede funcionar… quien necesita de la melancolía para componer una pavana o escribir un epitafio…

La tristeza vive en nosotros y hay que aprender a convivir con ella… Conocer sus puntos flacos para resistir sus embates cada vez más.
El dolor es parte de nosotros como la felicidad.
Llega todo sin avisar, sin esperarlo. Por eso puede suceder, porque no podemos prevenirlo y evitarlo… o no queremos…
Todos estos sentimientos aparecen y desaparecen casi con regularidad, casi cíclicamente. Algunas veces actúan con agresividad… otras, simplemente para que nos acordemos de ellos, para que sepamos que están ahí.
A veces incontrolados. A veces deseados (vengan o no vengan finalmente a nosotros).

0 comentarios:

  © Blogger templates Romantico by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP