Portfolio

Visita nuestro Blog de Arte

EL DIBUJANTE QUE QUERÍA SER DIRECTOR DE CINE

>> viernes, 29 de enero de 2010

¡Qué mala cabeza tiene aquel que no sabe detener al lapicero preso de su mano! Cree que todo es posible y lo dibuja ¡hasta lo que no existe! Suele acertar con su intuición inventiva… Si no recuerda cómo es una carabela, la deja medio desdibujada entre la niebla… Todo es posible. Luego, de todo lo que ahí se pone, hay que hacer una media, tratar de no volver loco a quien representar quiere esto en su cabeza. ¿Qué tipo de combinación posible consigue esta pipa de la paz entre lo real y lo aproximativo (aquello que preconcebimos en nuestra cabeza). Podemos ponerlo en lucha, crear una batalla naval, una naumaquia en toda regla para gusto del espectador. Luego, todo lo camuflamos metafóricamente poniendo un amor de por medio, como esos tiras y aflojas, esa pelea por reconciliar los instintos más solicitados por el ser humano. Parece ser que, el artista, no puede concebir trabajar en serio muchas veces, que le cuesta asentar sus pies en terreno de huellas. Es natural, moviéndose en ese su entorno de lo lúdico-laboral, donde se pierden los límites de la responsabilidad y del gozo. Especialmente sabedor de la venta de mercancía bien empaquetada, a veces cree que quien le hace caso lo que hace es pagar el lacito del envoltorio.
Pienso en aquellos que son incluso capaces de inventarse su biografía con el fin de faltar a esa verdad tan aburrida, que olvida voluntariamente su pasado para hacerse meritorio de una trayectoria admirable.
Ahora, ese dibujante fellinesco quiere dejar las caricaturas en los periódicos y trabajar con sus sueños. ¡Bonita tarea! Quizá en todo aquella madeja sin desenmarañar es donde se obtienen estos resultados tan deshilachados, que no son sino recreaciones de un mundo real con la frescura del pincel de la calle. Ahora, esta acuarela puede convertirse en un sólido grabado con la incisión de una punta seca. Esta, las más de las veces, se encuentra mal afilada. Lo sabemos. Pero, aún así, con estos medios en su contra, con este aire de levante que vuelve del revés los paraguas, el trabajo acaba saliendo adelante. Repito, cuando se sabe que la punta seca está haciendo oposiciones a “roma”. Quien se fía del agua para fijar el pigmento, puede correr dos tipos de suerte… Y será el azar, juez desprovisto de toda solemnidad, quien decida el peso de esta balanza.
29 – 1 - 10

0 comentarios:

  © Blogger templates Romantico by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP