Portfolio

Visita nuestro Blog de Arte

LA LECHUZA DE MINERVA

>> jueves, 4 de noviembre de 2010

Carmen Baroja decía de su hermano Pío que no podía contársele nada porque todo lo utilizaba para sus novelas. Quizá me sienta en este sentido, un poco Pío Baroja, pues me gusta permanecer expectante a todo lo que pueda suceder a mi alrededor, para poder después recopilarlo en unas especies de memorias o agenda de diario y tenerlas presentes en el pasado de mi vida. Ojos abiertos, como los de la lechuza de Minerva, símbolo de la Revista de Occidente de Ortega, espectadora de todo cuanto acontece para poder tratarlo públicamente de mano (o de pluma) de gente con inquietudes filosóficas. Al fin y al cabo, para Pitágoras la Filosofía se definía como unos juegos olímpicos: en ella estarían los participantes (o los que buscan la gloria mediante su destreza corporal), los vendedores y compradores (que utilizan económicamente este evento) y los que van a ver. Estos últimos, se consideran por Pitágoras los pertenecientes al género más noble. Son los filósofos. Efectivamente, también según Aristóteles están los políticos (encargados de renovar la sociedad, yendo en contra de los policías, que tratan de mantener un momento establecido). Ante todo, más que estos dos ejemplos de filósofos griegos, está la figura del observador como testigo, y para él quiero utilizar al personaje de la novela de Orwell 1984: Winston, vive en una sociedad regida bajo la figura del Gran Hermano, poder Omnipotente que todo lo controla. Este Gran hermano, es una figura inventada por un Régimen Totalitario, cuyo fin es controlar la vida de cada uno de los individuos que viven bajo su dominio, llegando para ello a crear un mundo inventado solo con el fin de engrandecer este sistema político. Winston sabe que esta historia que tratan de obligarle a creer no es cierta, que antes hubo otro mundo, ahora soterrado, en vías de ser aniquilado. Recurre a su memoria (algo que nunca le podrán arrebatar) y para confirmarla continuamente, evitando que sea aniquilada, acude a un anticuario para recordar, en los objetos de su tienda, ese otro tiempo ahora casi olvidado. La figura del anticuario es ya un símbolo de que la Historia nunca podrá ser borrada pues esto sería tanto como tratar de hacer desaparecer la memoria. La memoria como almacén de conocimiento. El conocimiento incluye una labor activa por parte del conocedor. Conocer duele, por ello se comprende que a veces se hable respecto a la ignorancia como forma de felicidad. ¿Alguien recuerda quién dijo aquello de que esperaba al alzheimer como regalo del fin de una vida?
El recuerdo es, por tanto, la prueba para acusar en un crimen, para destapar la verdad. El mejor recuerdo de las cosas sería el de la experiencia directa y no el de la aprendida del boca a boca, del libro a libro, etc.
Volviendo a Ortega, no podemos olvidar su obra “El Espectador”, resultado de una serie de artículos publicados en periódicos. Ortega no escogió aleatoriamente esta forma de publicación. Podía haberse dedicado enteramente a la escritura de libros, pero reconocía la efectividad de este medio de comunicación masivo diario. Ortega no dejaba de ser, en cierta forma, un filósofo con aires de aristócrata: daba conferencias a señoras de la alta sociedad, en sus gabinetes de sabios no cabía el papel femenino, tenía un concepto de las masas un tanto reaccionario…). Sin embargo, fue un filósofo que comenzó a tomar nota del cambio de rumbo social- teniendo en cuenta que Ortega pertenecía a una época concreta, y que para esta fue un revolucionario.
Se preocupó de esa vista al exterior (defendía que el país debía de evolucionar dejando de mirarse a su ombligo, siendo consciente de que había más allá de la península ibérica) y de la educación política en la sociedad. De nuevo la polis, de nuevo la sociología de algún modo.
Admiración de todo cuanto ocurre para poder preguntar preguntándose a uno mismo siempre, cuestionando los dogmas establecidos en el propio ser.

A Emilio, una de estas lechuzas, esperando saciar un poco su ansia de conocer


4 - 11 - 10

0 comentarios:

  © Blogger templates Romantico by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP