Portfolio

Visita nuestro Blog de Arte

DIÁLOGO DE SORDOS

>> martes, 11 de enero de 2011

En “La escuela de Atenas” obra del artista Rafael, se observa a un socrático expulsar a unos sofistas, sacarlos fuera de “la obra”. Platón no los admitía en su escuela. Los sofistas defendían que el hombre explicaba a las cosas, era su medida, y no las cosas al hombre. Por “cosas” me refiero a lo que podemos conocer como “verdad universal”. ¿Qué es la verdad universal? Aquello que, supuestamente, buscan los filósofos. Ahora parece que esto tampoco está de moda. La palabra “verdad” suena muy fuerte. Esta anécdota es cierta: un alumno le llegó a decir a un profesor que “La verdad no es de democrática”. “la verdad” parece sonar fascista. Lo cierto es que un investigador tiene que ponerse una meta en su labor, ha de perseguir algo. “El bien” suena también mal, cargado de connotaciones absolutas. Si obviamos todos, por tanto, que hay una verdad, si nos desembarazamos de este concepto (complicado, lo reconozco), si se duda de que dos y dos son cuatro, entonces llegaremos a la conclusión de que cualquier opinión puede ser cierta o verdad. Es seguro que existe el caso de quien habla de cosas que desconoce, tratando de convencer a los demás de que esto no es cierto. Engatusando, aparentando conocimiento, presentándose ofreciendo ilusiones, falsas esperanzas. Lo peor de todo es que esta persona puede que no sepa que no sabe lo que cree conocer. La ignorancia tiene mejor solución que el error. Se ha perdido esa idea de universo, de universal, de universidad. Ya no se trabaja en conjunto por un bien general. Siempre ha habido “universitarios” que creen saber antes de tiempo. Suelen pensar que pierden el tiempo estudiando una carrera, que todo les suena, lo dan por conocido previamente. La idea individual pesa sobre el compartir común. “Yo lo que digo es verdad”. Parece también, muchas veces, que quien habla más fuerte tiene más razón. Es, al fin y al cabo, la voluntad del poder frente a la del esfuerzo. El estudio, el trabajo, es algo minusvalorado. Ahora lo queremos aprender todo ya, al instante. No hay creencia en una meta. Se llega a forjar algo ficticio y personal, obviando ese otro plural. “La realidad es un constructo mío”. Todo el mundo tiene derecho a hablar de cualquier cosa que se ponga por delante. Se ha llegado a dar más valor a la opinión del tendero de la esquina que a la del dentista en cosas de muelas. Pero, cuando nos duele los dientes ¿a quién acudimos? Quizá las palabras de alguien que nos resulte más cercano nos consuelen más que las de un especialista cuya obligación es decirnos “la verdad”. Resulta también popular, que alguien incapacitado para cierta conversación desacredite al acreditado, y se haga mofa, burla y escarnio de esto. Dejar en ridículo al entendido, en muchos casos, es debate diario en los medios de masa, cada vez más desprestigiados, teniendo antes lugar en una taberna, o en cualquier lugar propicio para el chismorreo o la calumnia. El que tiene el “don de la palabra”, aunque lo que diga carezca de fundamento, supera la mayoría de las veces a quien se puede dar más credibilidad pero resulta un tartamudo funcional. Se ha perdido la integridad hasta en quien debe velar por ese bien común. Cualquier dirigente demócrata, acaba proponiéndose tener contentos a todos, cosa imposible a todas luces. Mediante la palabra, se compromete queriendo hacer patente su sentido de responsabilidad, pero luego esas palabras se las lleva el viento y se olvidan. Se hace y deshace lo dicho sin necesidad de mentir, en un sistema vertical de soterramiento de capas. Se promete potenciar las minas de carbón y a la vez se defiende la ecología. ¿Pero qué es esto? La historia nos enseña a olvidarla. Cuanto más viejo es el hombre, menos posibilidades tiene de recordar todo lo que va dejando atrás. Así lo mismo con la Historia Universal. Ahora, todo se remite a la memorización de fechas y nombres, llegando a crear verdaderos desbarajustes en tiempo-lugar. Es, a fin de cuentas, la enciclopedia del disparate.

11 – 1 – 11

0 comentarios:

  © Blogger templates Romantico by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP