Portfolio

Visita nuestro Blog de Arte

EL HOMBRE FALSIFICADO

>> lunes, 14 de febrero de 2011

En la comisaría no se hablaba de otra cosa. Todo el mundo conocía al curioso hombre que prestaba declaración. Quizá fuese por su aspecto dieciochesco, por su mal carácter o, simplemente, por tratarse de la única distracción de la que podían disfrutar aquellos trabajadores de la ley. Hartos de procesar papeles para encontrarse día a día nuevos montones de denuncias (y otros casos todavía menos positivos todavía) estaban encantados de tener un "entretenimiento", y rezaban porque aquel conflicto nunca se solucionase y pudieran tener circo más días. Los que piensen en la crueldad implícita de esta forma de pensar deben preguntarse antes si este sentimiento les puede resultar, por un casual, familiar. Seguro que ya ha sido vivido, no deben negarlo. Hacer caso omiso al recuerdo es como desfondar la cubierta de un barco sobre el que se viaja o se ha viajado. Aquel tipo no dejaba de defender el primer argumento con el que allí había llegado (y era lícito, pues resultaba difícil de rebatir).

- Deje de poner trabas al caso. ¿Cree que a mí me hace ilusión ganarme más enemigos? Espero que usted y yo podamos mantener la amistad objetiva de quien solo se conoce por motivos laborales.
- Lamento disentir, querido amigo. Hay quien lleva la burocracia de mejor gana, con deseo de conocer en lugar de legislar a la primera de cambio...
- Usted ha incurrido en un delito y lo sabe.
- Yo he hecho lo que tenía que hacer y punto.
- ¿Fotocopiar un libro con derechos de autor de por medio le parece legal?
- Si el libro ha sido escrito por mí, como es el caso, sí.

0 comentarios:

  © Blogger templates Romantico by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP