Portfolio

Visita nuestro Blog de Arte

PANORAMA DE ACTUALIDAD: A VUELTAS CON LA HISTORIA

>> lunes, 14 de marzo de 2011



Hay una propuesta de corte europeo sobre la mesa que en los últimos años ha llamado mi atención: resucitar el Palacio Real de Berlín. Y digo resucitar, por la agria polémica que suscitó dicha proposición desde el momento en que fue planteada. El gobierno alemán llevaba años barajando esta posibilidad y, por fin, parece que va a hacerse realidad. A veces, he llegado a pensar que era este un tanteo tonto, y otras me arrepiento de la seguridad con la que resuelvo dichos dilemas. Desde un punto de vista de patrimonio, está todo dicho. El Palacio Real berlinés representa un importante símbolo arquitectónico perdido. Por otro, su “hundimiento” representó el último resquicio que de la monarquía quedaba en la capital alemana. El significado político es muy fuerte y todavía no se ha superado. El fantasma de la antigua Prusia de la Alemania Imperial todavía pululaba en forma pétrea. La agonía que, a lo largo del siglo XX experimentó este pasado tan longevo puede acotarse desde la segunda guerra mundial hasta el advenimiento comunista. Si bien tras los bombardeos el edificio quedó dañado, el gobierno del muro decidió terminar de desmoronarlo con una clara intención ideológica. En su lugar, en los años setenta se levantó un edificio de corte racionalista orientado hacia esta nueva “política para el pueblo”: El “Palacio” de la República.
La intención desde la que ahora se apoya la reconstrucción del antiguo palacio no es otra que la de “postal turística”. Siendo más benévolos, habrá también un interés de levantar, tan solo estéticamente, una antigua civilización. Recuperar aquello que fue destruido por el mismo ser humano que lo construyó. Ahora, la funcionalidad del edificio será totalmente nueva, basada en las exigencias contemporáneas, es decir, turísticas. Los reyes no volverán y las salas quedarán vacías de sentido, por lo que directamente no volverán a existir. Tan solo quedará de la historia las fachadas de cara a la ciudad. Sus habitantes, podrán creer que han retrocedido en la historia casi cien años. Todo será pasto del atrezzo, que levantará un decorado para una ciudad cuya historia ha desparecido casi totalmente en cuanto a lo “visual”. El mundo de hoy no parece haberse resignado a su propia contemporaneidad, y lucha por recuperar lo irrecuperable.

14 – 3 - 11

0 comentarios:

  © Blogger templates Romantico by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP