Portfolio

Visita nuestro Blog de Arte

Escena

>> sábado, 18 de mayo de 2013


El escenario, un taller de pintura en la época del barroco. En el fondo, algunos lienzos en blanco todavía sin empezar y apoyados contra la pared. En el centro de la escena, un caballete puesto de espaldas al público sobre el cual reposa otro lienzo. Alrededor, unas mesas sobre las cuales reposan todo tipo de elementos para la tarea pictórica: tarros conteniendo diversos pigmentos, pinceles, líquidos con los que disolver la pintura, etcétera. En el extremo izquierda, una percha sobre la que cuelga un traje y una peluca de época. En escena, sentado, un hombre ataviado con ropa de faena sostiene una gran paleta en una mano y unos pinceles en la otra. Se encuentra mirando el cuadro que tiene delante. Trata de decidirse a comenzar a pintar, pero cada gesto no es sino un intento frustrado de esta tarea. Un criado ataviado con su uniforme aparece por la izquierda y se queda mirando, durante un tiempo y con curiosidad, al pintor.

CRIADO
¿Qué hace, señor?

PINTOR
(Sin mirarle, irónico) Riego las plantas en el jardín…  ¿A ti que te parece?

CRIADO
Lleva un rato sin hacer nada… por eso se lo digo.

PINTOR
Así que estabas espiándome, ¿no?

CRIADO
No exactamente… Es que me había quedado embelesado mirándole hacer todos esos gestos absurdos… ¿No piensa pintar hoy?

PINTOR
Estoy en ello, Rigoberto… estoy en ello…

CRIADO
¿Cuánto lleva así? Me refiero dando pinceladas en el aire, sin tocar el lienzo…

PINTOR
Eso no es cosa de tu incumbencia…

El CRIADO se acerca hasta el PINTOR.

CRIADO
Perdone, solo trataba de ayudarle, señor…

PINTOR
Pues creo que poco puedes hacer en esta tarea…

El CRIADO hace un amago de marcharse, cuando el PINTOR le coge del brazo.

PINTOR
Verás… Se trata de un encargo… Un cuadro alegórico para la entrada de un palacete… Yo dije que “sí” muy rápido sin saber a lo que me atenía… Sinceramente, no sé cómo enfrentarme al encargo…

CRIADO
Y es usted demasiado orgulloso como para decir que no…

PINTOR
¡Esa lengua, Rigoberto!

CRIADO
Es eso ¿verdad? A ver, cuénteme de lo que se trata…

PINTOR
El tema es el siguiente: “El rapto de Europa”… ¿Sabes acaso lo que es eso?

CRIADO
Naturalmente, señor… Algunas tardes, cuando el señor pinta, me permito entrar en su biblioteca y leer alguno de esos libros que el señor tiene cogiendo polvo en su librería…

PINTOR
Si cogen polvo es porque no les pasas el trapo con regularidad…

CRIADO
Puede ser… Pero también se debe a que usted solo los tiene ahí para presumir ante las visitas…

El CRIADO se dirige al extremo derecha de la escena.

CRIADO
La cosa es así: Europa, hija del rey de Tiro, era mujer de gran belleza (hace gestos con las manos dibujando el cuerpo femenino, con resaltando los pechos y caderas). Un día,  Zeus, rondando desde el cielo a los pobres mortales, descubrió a Europa en la playa como Dios la trajo al mundo… Y, claro, como los Dioses eran tan débiles ante la carne, quedó rápidamente prendado de ella. ¿Y qué hizo para conquistarla? (Esboza con los dedos de una mano unos cuernos)  Se hizo pasar por toro, un toro blanco, y se presentó allí de aquella guisa. Europa se acercó a él, comenzó a acariciarle… Y cuando Zeus la tenía en sus garras, la cogió y se la llevó montada en su lomo a través del mar. (Termina la explicación gestualizando el momento de la fuga)

PINTOR
(Asombrado) Rigoberto, me dejas de una pieza…

CRIADO
Ahora le toca a usted: ¿Dónde está el problema?

PINTOR
Pues en que nunca he pintado una escena tan difícil. Se me escapa la composición, los colores e iluminación e incluso la representación animal… En general, me asusta pintar una escena sobrenatural como ésta… Los elementos de la naturaleza son tan difíciles de imitar… El cielo con sus nubecillas, el mar con sus olas y sus corrientes, la espuma… La arena de la playa, la vegetación…

CRIADO
Señor… ¿Me está diciendo que no es capaz de pintar nada de eso? ¿Y qué ha hecho hasta ahora?

PINTOR
Retratos, muchos retratos… Yo soy pintor de caras… Y si tienen una máscara de por medio, mucho mejor… Eso que me evito en pintar…

El CRIADO se acerca hasta el cuadro.

CRIADO
¿Me permite?

El CRIADO le coge al PINTOR la paleta y el pincel y comienza a mancharlo con la pintura para abocetar con él una serie de elementos sobre el lienzo.

CRIADO
A mi juicio, yo lo veo así: Aquí está la vaca…

PINTOR
El toro, Rigoberto… El toro…

CRIADO
Es cierto. Perdóneme señor, pero con la cosa esta de que era un toro blanco, me vino a la cabeza una vaca…

PINTOR
Continúa

CRIADO
Bueno, más o menos, aquí tenemos al toro. Aquí a su derecha, la bella Europa, rodeada de sus acompañantes femeninas… porque no olvide que no estaba sola… Luego, al fondo, el mar… Y, sobre el cielo, una suerte de seres mitológicos cotilleando lo que sucede en la tierra. ¿Ve como no es tan complicado? Esto es un mero bosquejo, yo al fin y al cabo solo soy un criado… Ahora le toca a usted darle el toque artístico…

El CRIADO, una vez terminado el trabajo, le devuelve al PINTOR el pincel y la paleta.

PINTOR
Había pensado irme al campo a tomar unos bocetos de la naturaleza… Cerca de aquí vive un campesino que tiene en su haber ovejas y gallinas…

CRIADO
Pero señor… ¿Y el toro? ¿Y la playa?

PINTOR
De algo me servirán ¿no? Al fin y al cabo son naturaleza también… ¿Qué más da un monte que un acantilado? ¿Qué más da un río que un mar? En los dos lugares hay hierba, piedras y agua…

CRIADO
¿Y las ovejas? ¿Qué tienen en común una oveja y una vaca?

PINTOR
Un toro, querrás decir… Pues, aparentemente, nada. Pero bueno, también está la creatividad del artista ¿no? No todo va a ser pintar del natural. También está la memoria eidética, y yo he tenido que ver un toro seguro… Recuerdo que, de niño, mi padre me llevó a una feria de ganado…

CRIADO
Bueno, bueno. Usted mismo… Le voy a dejar, que tengo que seguir con las cosas de la casa. Le he dicho a Mariana que prepare hoy un guiso de esos que tanto le gustan de carne… igual el filete le inspira para pintar a Zeus…

PINTOR
Queda con Dios, Rigoberto… Y muchas gracias por tus consejos. ¡Eres una caja de sorpresas!

CRIADO
El señor me tiene muy desatendido y desaprovechado… ¡De haberme llamado, ya tendría medio cuadro pintado hace tiempo!      

PINTOR
¡Bueno, bueno, no exageremos!

CRIADO
Adiós, señor.

PINTOR
Adiós, Rigoberto…

RIGOBERTO se marcha por donde ha venido.


      

2 comentarios:

klee 20 de mayo de 2013, 14:47  

Es una triste realidad que el saber no tiene nada que ver con status, que el que es noble esta en un plano diferente al simple criado.Quiza el noble que tampoco es estupido le incomoda la superioridad intelectual del criado por lo que apoyara incondiconalmente una educación para criados "menos incomoda".
¡se me va un poco la olla!!, divertido relato.
un saludo

nosoydali 20 de mayo de 2013, 15:46  

Cuando escribí esta historia, pensé (como tú bien dices) en una lección que podía dar un personaje "humilde" a otro personaje situado por encima de él en la escala social. En la idea del maestro ignorante. Siempre estaremos aprendiendo y,creo que la mejor lección, es la que podemos recibir de parte de nuestros semejantes.

  © Blogger templates Romantico by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP